Tajín
El Tajín es la ciudad prehispánica Mesoamericana más
importante de la costa norte de Veracruz.
Desde el punto de vista urbanístico en El Tajín se privilegiaron los grandes espacios abiertos delimitados por templos y desniveles. Además de las decoraciones con nichos, relieves y pintura mural. Uno de las construcciones más interesantes es la llamada Pirámide de los Nichos, llamada así porque los tableros que componen sus fachadas fueron decorados con nichos que hacen un total de 365, razón por la cual ha recibido atención de los estudiosos en calendarios y cosmovisión Mesoamericana.
Desde el punto de vista urbanístico en El Tajín se privilegiaron los grandes espacios abiertos delimitados por templos y desniveles. Además de las decoraciones con nichos, relieves y pintura mural. Uno de las construcciones más interesantes es la llamada Pirámide de los Nichos, llamada así porque los tableros que componen sus fachadas fueron decorados con nichos que hacen un total de 365, razón por la cual ha recibido atención de los estudiosos en calendarios y cosmovisión Mesoamericana.
Su arquitectura se distingue por
el manejo de un elemento arquitectónico conocido como nicho que se encuentra
dispuesto de muchas maneras en los edificios de la zona. Los nichos pueden ser
de múltiples formas: cuadrados o rectangulares, pequeños o grandes y con o sin
xicalcoliuhquis (atributo a Quetzalcóatl).
El patrón constructivo de El Tajín está integrado por
edificios de base cuadrada o rectangular con uno o varios cuerpos superpuestos.
Además, la concepción básica de templos y altares no difiere del patrón
Mesoamericano. Se trata generalmente de estructuras piramidales truncadas con
una escalera y alfaradas al frente. El Tajín fue construido en la parte
inferior de los abanicos fluviales de la Sierra Papanteca. Dos barrancos
determinaron la expansión en dirección norte – sur de la pared central del
asentamiento prehispánico. Los edificios del centro ceremonial están
ubicados en una sucesión escalonada de plataformas y explanadas artificiales
rodeadas de cerros. Las diversas altimétricas y la consecuente nivelación
de los terrenos por muros de contención servían al mismo tiempo de barreras
arquitectónicas para estructurar el universo urbano.
El declive natural fue aprovechado en la estructuración
urbana, cuyo núcleo pude dividirse en cinco partes: Grupo Plaza del
Arroyo, Zona Central, La Gran Xicalcoliuhqui, el Tajín, Chico y el
Conjunto de las Columnas. El núcleo principal o centro monumental de la
antigua ciudad de El Tajín se extiende sobre una superficie aproximada de 1.5
kilómetros cuadrados, y consta de 168 edificios construidos con materiales
no perecederos que, en su mayoría, estuvieron destinados a templos, altares,
juegos de pelota y palacios.
Entre las estructuras, encontramos a: El
Grupo del Arroyo o Plaza del Arroyo: Edificio N° 16, Edificio N° 18 y Edificio
N°20.
Zona Central: Estructura N°1, Edificio N° 23, Edificio 23ª, Edificio N°3, Edificio N°12, Edificio N°15, Edificio N°5, Edificio N°6, Juego de Pelota Sur.
La Gran Xicalcoliuhqui. Tajín Chico: Edificio A, Edificio C, Edificio N° 40 y Casas Habitación.
Zona Central: Estructura N°1, Edificio N° 23, Edificio 23ª, Edificio N°3, Edificio N°12, Edificio N°15, Edificio N°5, Edificio N°6, Juego de Pelota Sur.
La Gran Xicalcoliuhqui. Tajín Chico: Edificio A, Edificio C, Edificio N° 40 y Casas Habitación.
Su arquitectura se distingue por
el manejo de un elemento arquitectónico conocido como nicho que se encuentra
dispuesto de muchas maneras en los edificios de la zona. Los nichos pueden ser
de múltiples formas: cuadrados o rectangulares, pequeños o grandes y con o sin
xicalcoliuhquis (atributo a Quetzalcóatl).
Crónica de la Zona Arqueológica Tajín
En este viaje pudimos
observar la Zona Arqueológica Tajín “Ciudad del Dios del Trueno” ubicada al
norte del estado en el municipio de Papantla de Olarte en lo personal lo
conocía, sin embargo esta vez fue diferente ya que fue de gran ayuda la
explicación del profesor que nos acompañó y se pudo tener un mejor panorama
respecto al sitio arqueológico tanto en su valor histórico como arquitectónico
y como los encargados de esta zona se han encargado de preservarlo y cuidarlo
para las generaciones futuras.
En la primer fotografía tenemos los antiguos
pasillos en donde transitaban los pobladores de esta antigua ciudad en la zona
están para que puedas caminar y observar sin embargo en la siguiente fotografía
se observa cómo se puso césped para su conservación y para que lo puedan
disfrutar generaciones futuras.
En la explicación que
nos dio el profesor de medio ambiente es sobre la zona arqueológica que está
conformada por un extenso polígono en cual se trazó según arqueólogos,
historiadores, investigadores, arquitectos para su conservación sin embargo
alrededor y dentro del el existen diferentes comunidades por lo que se está
haciendo un plan para poder entrometer a estas comunidades en servicios para
los visitantes y que se obtenga una mayor igualdad de obtención de recursos
económicos para las comunidades colindantes: Congregación de El Tajín, San Lorenzo
Tajín, San Antonio Ojital y Ojital Nuevo, así como en el cercano Zapotal Santa
Cruz.
Además menciono que la
carretera que corta la parte sur del polígono se convertiría en una ruta
secundaria y solo será interna para peatones, para esto se trazara una nueva
carretera en la parte sur del polígono para un mejor flujo mayor
estacionamiento y mayor desfogue de los visitantes y así poder incluir a las
comunidades. Trazando una nueva ruta de caminata dentro de la selva hacia una
comunidad para probar la gastronomía local y poder observar los primeros pozos
de Pemex en el recorrido, esto hará más diversa la visitantes. Ya que estas
comunidades son las que cuidan y conservan el lugar.
En esta fotografía se
muestra una greca la cual ya no se podía observar por lo antiguo, la humedad
del lugar y además porque este lugar ocurre la llamada lluvia ácida la cual
daña a todos los vestigios arqueológicos. Para su limpieza se utilizaron
elementos químicos al principio sin embargo no duraron mucho tiempo por lo que
se implementaron elementos naturales para su limpieza y su conservación como
arena, grava, agua, diversos utensilios, entre otros y así se pudo obtener un
mejor resultado.
Aquí se pude observar
con más detalle cómo eran las pirámides y también el color que tenían como un
verde esmeralda se tuvo que poner palapas para su conservación por la lluvia
ácida al igual que del sol.
En esta maqueta se
puede observar como fue El Tajín en su esplendor está dentro del museo. Sus
principales actividades fueron la comercial y la agrícola. Mientras Teotihuacán
y Palenque decaían (600-900 d. C.), El Tajín se fortalecía manteniendo su
ocupación hasta el año 1200 d. C. 13
Conejo fue uno de los gobernantes que destacó el cual plasmo sus hazañas en las
columnas de su palacio.
En esta fotografía se
encuentra la majestuosa Pirámide de los Nichos la cual fue de las ultimas en
construirse ya que iba en decadencia el Imperio Totonaca, se realizó para
representar el poder que se tenía en aquella época. Los nichos, probables
representaciones de cuevas, asociadas con la entrada al inframundo.
El juego de pelota en
esta zona se han encontrado 17 de ellos, al ser uno de los sitios con mayor
número de canchas registradas. Un caso ejemplar es el Juego de Pelota Sur. Aquí
se jugaban un sin número de juegos esto era para mover el universo y que estuvieran
contentos los dioses por medio de los sacrificios.
